Se ha terminado el verano y hay que aprovechar las últimas frutas jugosas que nos da esta estación y que se prolongan durante los inicios del otoño. El color oscuro del higo recuerda a esas tardes cortas y noches largas que se irán cerniendo sobre nosotros a medida que nos adentremos en la nueva estación, luces ténues, melancólicas y profundas, substituirán las horas de sol brillante que aun nos acompañan.
Los higos, al igual que peras y melocotones, les favorece el vino con especias, el toque de la maceración vuelve a recordarnos que durante el otoño la naturaleza se recoge, se concentra en sí misma, y a medida de que el frío se vaya instalando, los alimentos deberán ser más cocidos y más condimentados para combatir esos primeros fríos que ya empiezan a ser deseados y añorados.
Pastel de higos macerados en vino
130 gr de mantequilla derretida
3 huevos
180gr de harina
220 gr azúcar moreno
1 cucharada de postre de levadura química
ralladura y zumo de una naranja (o zumo de otro cítrico)
vainilla en polvo o en esencia
6 higos frescos
para la maceración:
300ml de vino tinto
100gr de azúcar
piel de naranja ( o de otro cítrico)
un bastón de canela
Mezclar todos los ingredientes de la maceración y llevar a ebullición durante 10 mints. Reducir el fuego y dejar cocer los higos cortados por la mitad durante 6 mins dándoles la vuelta para que queden impregnados del jarabe.Sacar del fuego y reservar.
Precalentar el horno a 180º. Batir los huevos con el azúcar moreno hasta que blanqueen, añadir la mantequilla derretida fría y seguir batiendo. Agregar la esencia de vainilla, el zumo y la ralladura de naranja. A continuación, tamizar la levadura y la harina encima de la mixtura anterior.
Rellenar un molde redondo engrasado, con la mezcla del pastel y disponer los higos en forma de círculo. Cocer durante 45 mints o hasta que el centro del pastel se haya cuajado. Sacar del horno, dejar enfirar, espolvorear con azúcar en polvo y servir con nata y el járabe de la maceración por encima de ésta.










