Creo que hay un momento especial en la vida del foodie en la que decide que ya ha llegado la hora de ponerse a amasar y a hornear pan. Es un momento de maduración y de reto personal : estoy segura de que habéis leído posts como éste en otros blogs que celebraban la primera hogaza como si fuera una auténtica graduación o bautizo,y además estos post suelen datarse, ¡uppps!, ¿al principio del año? como uno de los propósitos que conlleva el nuevo año. Podéis pasaros por
La cuina vermella, por ejemplo, y ver una perfecta hogaza de "principio de año".
Sí, es el momeno de hacer listas con los nuevos retos del año a parte de los ya aburridos "perder kilos", "correr", "vaciar el armario", etc. En mi lista de preferencias este año está, sin duda, el elaborar mi propio pan después de que cada vez que intento comer algo de pan, éste no sepa a "absolutamente" nada. El camino será arduo y difícil, pero también puede ser muy gratificante.
Hay gente que se premia con la estancia en un balneario cuando está estresada, yo me auto-obsequio dándome un capricho como amasar durante unas horas en compañía de otras personas en un curso con
Ibán. Para mí es catártico oír sus documentados comentarios, amasar en silencio, ver como se va transformando la masa, etc. Así que tras acudir a algunos cursos, y no van a ser los últimos me temo, he decidido perderle miedo a eso de elaborar pan y me he puesto manos en la masa.

Las primeras semanas del año han estado llena de fiascos: masas duras, panes incomestibles, recetas tuneadas que han dado lugar a fracasos estrepitosos, desavenencias con la "masa madre", etc. No es tarea fácil amigos, pero si no lo consigo por el método tradicional, siempre me quedará
el método de los 5 minutos que me descubrió
Arantza. A pesar de las dificultades de primeriza, aquí teneis una de mis primeras pruebas exitosas, no perfecta, pero sí comestible y deliciosa: un pan de nueces ideal para acompañar queso y foie.
Mi objetivo del Sábado por la tarde fue encerrarme en la cocina con delantal y mangas arremangadas, y acometer simultáneamente, (¡qué estrés para una principiante, nunca más!), dos recetas que encontré en internet del gurú del pan,
Dan Lepard, en las que no se utiliza la controvertida "masa madre" sino levadura : pan de nueces y muffins ingleses. Tras leer las dos recetas me percaté de que las dos encajaban a la perfección y me permitían amasar una masa mientras la otra estaba fermentando, haciendo dos tipos de panes a la vez sin caer en el aburrimiento o en la impaciencia durante los tiempos de levado.
Pan de nueces:
100gr de harina integral de trigo
350gr de harina de trigo
50gr de harina de centeno
275gr de agua
1 cucharada de p. de levadura fresca
2 cucharadas de p. sal
50gr de miel
100gr de nueces partidas
aceite para el amasado
100gr de pasta de nueces: mezclar en una picadora o robot 40gr de nueces, 20gr de mantequilla fundida, 40gr de agua y una pizca de sal. Mezclar hasta obtener una pasta untuosa, reservar.
Desleir la levadura con el agua. Mezclar las distintas harinas y sal en un mismo bol. Añadir la miel a la levadura y el agua y a continuación, mezclar con la pasta de nueces. Añadir esta mixtura al bol con las harinas y mezclar hasta que quede una masa pegajosa y suave. Agregar las nueces a la masa y coronar la masa con aceite así como los laterales. Cubrir el bol y dejarlo reposar durante 10 minutos.
Sacar la masa del bol y amasarla durante 10 minutos encima de una superficie untada con un poco de aceite y espolvoreada de harina. Formar una bola con la masa y volverla a colocar en el bol. Cubrir con un film y dejarla reposar 15 minutos en un lugar cálido. Sacar y amasar de nuevo y volver la masa al bol para dejarla reposar durante 30 minutos.
Colocar la masa en un paño de lino enharinado y cubrir con otro paño. Dejar leudar la masa en un sitio cálido durante 60-90 minutos hasta que haya doblado su altura. Pasado este tiempo precalentar el horno a 210º/nº 6. Volcar la masa sobre una bandeja de horno esplovoreada de harina. Hacer unos cortes en forma de cuadrícula en la superficie del pan con un cutter afilado o una cuchilla de afeitar, y hornear en medio del horno hasta que la hogaza adquiera un color marrón intenso y al golpearlar, suene a hueco. Dejar enfriar en una rejilla.
Muffins ingleses:
300gr de harina de fuerza de trigo
1 cucharada sopera de germen de trigo
200gr de uvas pasas (yo prescindí de ellas)
350ml de agua templada
2 cuharadas de p. de levadura seca para pan
200gr de harina integral
3 cucharadas soperas de Golden Syrup
3 cucharadas de p. de vinagre de manzana
1 cuharada de p. de sal fina
aceite de girasol para amasar
Mezclar en un bol las uvas pasas, el agua, el germen de trigo y el agua caliente, y remover con un tenedor.Añadir al mismo bol la harina de fuerza y mezclar bien. Cubrir con film y dejar reposar en un sitio caliente unos 30 minutos.
Añadir la harina integral, el vinagre, el sirope y la sal. Remover, acabar de mezclar con las manos y hacer una bola con la masa. Untar la masa con una cucharada de p. de aceite. Meter la masa en bol, cubrir y dejar reposar unos 10 minutos.
Colocar la masa encima de una superficie y amasarla ligeramente durante 30 segundos hasta que se pegue a la superficie. Cuando esto suceda, devolver la masa al bol, untarla de nuevo con aceite, cubiri y dejarla reposar 10 minutos más.
Una vez más, sacar la masa y trabajarla unos segundos hasta que esté suave y elástica. Volver a colocar la masa en el bol, cubrir y dejar leudar 15 mins. en un sitio caliente. Durante este espacio de tiempo, la masa tendrá que haber doblado su volumen.
Enharinar generosamete una bandeja de horno. Sacar la masa y darle forma con un rodillo de rectángulo de 1'25 cm apro. de altura y cortar la masa en círculos de 9cm. Trasladar los 12 muffins a la bandeja y dejar leudar de 30 a 40 minutos otra vez.
Calentar una sartén guesa o plancha de hierro a fuego moderado. Enharinar cada bollo y cocer tapado unos 5 minutos. Darles la vuelta y cocer 5 minutos más.Dejar enfriar en una rejilla. Cortar por la mitad y tostar. Servir con mantequilla y mermelada o con jamón, huevos escalfados y salsa holandesa como en los supercalóricos
Eggs Benedict