5.24.2009

Almorzando con Friedrich y con Hopper: Hives Beach Café

Pues ésta vuelve a ser una de esas crónicas desde la Pérfida que ya van siendo habituales en este blog. Invitada para la celebración del 40 cumpleaños de mi amiga, vuelvo a Dorset con la misión de comer en un restaurante que hasta ahora se nos había pasado por alto, el Hives Beach Café. Situado entre la pintoresca población de Abbotsbury y los acantilados de West Bay, se encuentra esta playa cuyo entorno y aquitectura no puede recordarme más a los cuadros marinos que Edward Hopper pintó de la costa de Nueva Inglaterra.

El Hives es un chiringuito de madera con carpa y terraza con vistas al mar que se sitúa en una pequeña playa: la comida, básicamente pescado y marisco local recién pescados, están cocinados con un mínima intervención para que predomine la materia prima sobre la elaboración. Nosotros tomamos un sopa de pescado especiada soberbia, muy distinta a las que podemos comer en el Mediterráneo, un buey de mar, y una lubina salvaje sobre un lecho de espárragos marinos que era un portento, y el mejor carrot cake que haya probado nunca con un intenso sabor a azúcar moscovado.

El día que nos acercamos allí, el espectáculo del oleaje era digno de un cuadro del pintor romántico Caspar David Friedrich, Sturm und Drang en estado puro: grandes olas se cernían delante de los espectadores improvisados que nos habíamos acercado a comer al Hives. En la fotos me véis intentando captar imágenes de la escena con el teléfono, seguramente éstas serán las primeras y últimas fotos que tengáis de la autora de este blog.
Para terminar esta feliz jornada, paramos en la histórica aldea de Abbotsbury e iniciamos una peregrinación hasta la iglesia de Saint Catherine donde las mozas suelen poner una vela para encontrar esposo. La iglesia se erige sobre un montículo en el que pacen tranquilamente las ovejas y desde allí se ve Chesil Beach en toda su extensión, una visión extasiante de la campiña inglesa con el mar de fondo. Si nos sabéis que hacer este verano, yo recomiendo estas tierras que nunca me canso de visitar.

5.06.2009

Rosa, rosae...: cheesecake de rosa y pistacho


Bueno, pués en teoría ésta era mi contribución a los Daring Bakers del mes de Abril pero se me ha pasado de fecha, ¡que desfachatez, amigos!. ¡Ay, que me van a echar del club...!, pero es que la primavera está pudiendo conmigo, mi cabeza no para quieta, mi vida tampoco, y las hormonas no me dejan en paz. Ay, que desaguisado...pero tranquilos, no he perdido la cordura del todo. Después de tener esta receta guardada más de diez días en el ordenador, la libero ya de una vez.



Embriagada por las miles de rosas que se van abriendo estos días y que van dejando su fragancia en el aire, tomo la receta del cheesecake y la perfumo con delicados pétalos de rosas de jardín en una suerte de cheesecake oriental. Tanto las rosas como los pistachos se usan en la cocina de India, de Turquía ( cómo olvidar las delicias turcas y las mermeladas de pétalos que se exhiben en los bazares), del Líbano y de la cocina persa, por eso, a ese binomio de pistacho-rosa, se le denomina "Persian Love".



Cheesecake de rosa y pistacho:

180gr de galletas digestive integrales
120gr de mantequilla
una pizca de vainilla

680gr de queso crema
3 huevos
210gr de azúcar
225gr de nata líquida
10-12 pétalos de rosa sin tratar ( de jardín sin fumigar, ¡nada de rosas de floristería!) o
3 gotitas de agua de rosas
80gr de pistachos sin cáscara

Precalentamos el horno a 180º.Ponemos las galletas en una bolsa de plástico y golpeamos con mano de mortero hasta que estén bien trituradas y las mezclamos con la mantequilla derretida. Disponemos la mezcla en el fondo de un molde y con apretamos la mezcla con una cuchara para crear la base del pastel.

Ponemos la nata líquida en un cazo y la llevamos a ebullición, añadimos los pétalos ligeramente cortados y dejar infusionar 10 minutos, colar y dejar enfriar (si nos decidimos a usar el agua de rosas, saltarse este paso y añadir el agua a la siguiente mezcla). En un bol mezclamos el azúcar,
el queso, la nata y añadimos los huevos uno a unos removiendo. Añadimos 60 gramos de pistachos de los 80.

Vertemos la mezcla en el molde con galleta y ponemos dentro de una fuente honda con agua que no llegue al borde de nuestro molde. Dejamos hornear al baño maría unos 40 minutos o hasta que esté cuajado.

Sacar del horno, dejar enfriar y desmoldar. Decorar con más pétalos de rosas, el resto de pistacho y espolvorear con 2 cucharadas de azúcar en polvo.

The April 2009 challenge has been hosted by Jenny from Jenny Bakes. She has chosen Abbeys Infamous Cheesecake as the challenge.



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