12.30.2008

Mi primer reto de The Daring Bakers: Yule Log Francés

Hacía tiempo que me revoleteaba por la cabeza apuntarme a este grupo de blogeros cocinillas, me fascinaba ver la misma receta en blogs de todo el mundo el mismo día, así que cuando vi a Ivana animándonos a participar en este evento, no lo dudé.

Lo dudé más tarde, me explico: hice todos los tramites pertinentes para unirme a The Daring Bakers y me aceptaron para empezar en Diciembre. Hasta aquí todo bien, lo peor fue cuando me llegó el reto de Diciembre: una receta de 18 páginas!!!. Eh, ésto no es lo que yo había visto por ahí cada vez que los visitaba, menudo mes para alistarse, he maldecido el momento de gracia en que pensé apuntarme, pero aquí está el reto, SUPERADO.



Este mes las anfitrionas del evento son las arriesgadas Hilda de Saffron & Blueberry y Marion de Il en Faut Peu Pour Etre Heureux que han escogido una receta de Flore de Florilege Gourmand.

Los requisitos de este tronco de Navidad a la franc
esa eran que incluyera lo siguiente:

#una mousse
#una creme brulée o natillas
#un praliné crujiente
#un ganache
#una dacquoise
#un glaseado


Cada uno podía escoger el sabor de cada capa de su contruído postre. El mío ha consistido en un versión clásica: mousse de chocolate negro, creme brulée de vanilla, praliné crujiente de chocolate negro y arroz hinchado, ganache de chocolate blanco con naranja y jenginbre confitado, dacquoise de almendras y englobando todo el postre y para darle el toque final, un glaseado de chocolate negro.

Me he decantado por un molde semi-esférico, tipo "bomba", en vez del tipo alargado más tradicional, no tenía ganas de desmontar la cañería de PVC de la terraza para utilizarla como molde como han hecho en algunos blogs.

¡¡¡Arf, arf !!!, me parece que no me dejo nada. Como podéis ver es un postrecillo de lo más sencillo y sobretodo, ¡de lo más ligero después de las comilonas navideñas!. La verdad es que el conjunto es delicioso (aunque vaya a regalárselo a alguien, ésto no se queda en mi casa ni loca) y yo os animo a que lo hagáis cuando tengáis unos días de vacaciones, no como yo que tengo una jornada infernal de entregas de trabajo, o que lo dejéis para si os ingresan alguna vez en un frenopático, allí seguro que encontraréis la tranquilidad y tiempo suficiente que requiere este magnífico, ejem!, postre.

Bromas a parte, que lo disfrutéis. La receta la podéis consu
ltar en las links de arriba o visitando a Ivana.


¡¡¡ FELIZ AÑO NUEVO 2009 A TODOS !!!

12.14.2008

Navidad Sueca: glögg y pastel de azafrán



Durante mi adolescencia tuve amigos suecos que me invitaban a celebrar con ellos su Navidad, resultaba entrañable ver las casas llenas de velas encendidas, alfombradas hasta los topes y adornadas con las coronas de adviento.

El día de Sankta Lucia, 13 de Diciembre, es una de sus celebraciones más importantes: las niñas se visten de blanco con un tocado de corona con cirios y mientras, se canta la napolitana Santa Lucia en sueco, recordado a la mártir siracusana.

De entre sus tradiciones culinarias de éstos días no podía faltar el "Glögg", la Peppakakors (unas galletas de especias muy próximas al gingerbread y que hoy casi todo el mundo conoce bajo el sobrenombre popular de "las galletas de IKEA") y el pastel o bollos de azafrán.


El Glögg forma parte de esos vinos que se toman calientes y que fácilmente encontramos en toda centroeuropa y Escandinavia (Mulled Wine, Glühwein, etc) para sacudirse el frío pelón de esas latitudes. Aquí podéis ver la rica versión germana que ha posteado Noema hoy mismo. La sueca, tiene la particularidad de servirse con almendras y pasas.

Glögg:

1 botella de vino tinto
2 vasos de vodka ( aquavit o brandy)
cáscara de naranja o limón
una cucharada de té de semillas de cardamomo
una cucharada de té de clavos de olor
2 bastoncillos de canela
80 gr. de azúcar
almendras peladas
pasas de Corinto

Envolver las especias en una muselina y anudar. En una jarra, vertemos el vodka y las especias y dejamos reposar toda la noche con la jarra tapada. En un olla calentamos a fuego moderado (máximo 78º) el vodka, el vino, el azúcar y la bolsa de muselina durante unos 20 minutos removiendo de vez en cuando y procurando que en ningún momento hierva. Calentar unos vasos o tazas, añadir una cucharada de té de pasas y almendras peladas por vaso y echar encima el glögg caliente.

Para una versión no alcohólica
: substituir el alcohol por mosto o zumo de arándanos.


Pastel de azafrán:

125gr. de mantequilla
1 cucharada sopera de pan rallado
1 cuchara de té de hebras de azafrán
1 cucharada sopera de levadura química
1 vaso de leche
2 huevos
180gr. de azúcar
190gr. de harina

Precalentamos el horno a 180º. Derretir la mantequilla en un cazo grande a fuego muy bajo. En un mortero machacamos las hebras de azafrán con una cucharada sopera de azúcar y lo echamos a la mantequilla. Una vez derretida ésta, la retiramos del fuego, agregamos el vaso de leche y el resto del azúcar, removemos y dejamos enfriar con el cazo tapado.

Añadir los huevos y batir bien la mezcla. A continuación, tamizamos encima la harina y la levadura, amalgamamos bien con el batidor manual y echamos la mezcla en un molde engrasado y espolvoreado con pan rallado. Horneamos unos 30 minutos o hasta que la brocheta salga limpia del centro del pastel.

GOD JUL!!!!




12.11.2008

El membrillo (II): membrillo con toques cítricos para carnes



Más membrillo. Hoy como acompañamiento, ¿por qué no?. Estos días intento probar nuevas formas de servir los platos de carne del día de Navidad y teniendo membrillos en casa me he decidido por cocinar algo distinto a la clásica compota de manzana o salsa de arándanos.

Este membrillo cítrico es un acompañamiento agridulce que aligera carnes grasas como las de pato o cerdo, y que también casa con carnes de caza de fuerte sabor. Una acompañamiento rápido aromatizado con las especias típicas de la Navidad y que ayuda a digerir la pesadez de la carne.


Membrillo cítrico:

2 membrillos
3 mandarinas
1 piel de mandarina
1/2 palo de canela
3 clavos de olor
2 buenas rodajas de jengibre fresco
1 vaso de agua
3 o 4 cucharadas soperas de azúcar

Pelamos los membrillos y a continuación, los cortamos a láminas de 1/2 centímetros de grosor. Llevamos a ebullición los membrillos con las especias y el zumo de las 3 mandarinas y la piel, y el vaso de agua. Añadimos el azúcar, removemos cuidadosamente con la cuchara de madera y dejamos cocer unos 15 minutos a fuego moderado.

Retirar del fuego, sacar las especias y dejar enfriar en el mismo sirope. Sacamos la piel de mandarina, la cortamos en juliana y decoramos con ella el acompañamiento que puede calentarse unos minutos antes de servir.

En la foto podéis verlo acompañando un solomillo de cerdo ibérico al cual se le ha añadido un tira de panceta que rodea al solomillo y que se sostiene con medio palillo. Se salpimenta generosamente y se fríe con un poco de aceite en un sartén antiadherente unos 15 minutos.




12.08.2008

El membrillo (I): bizcocho de membrillo y merengue.



Tenía varios membrillos en casa con los que debía hacer algo, es decir cocinarlos de alguna forma, antes de que perecieran en mi frutero. Así que me he inclinado por un postre más bien "decadente" que auna una antigua tradición europea. La receta del dulce de membrillo abunda en los recetarios europeos medievales y de los siglos XVI y XVII.

Aunque los griegos y romanos ya lo comían con miel, es durante esos siglos cuando la pasta de membrillo se le da forma mediante unos moldes de madera tallados convirtiéndolo en un manjar muy sofisticado que se servía en las mejores mesas de Portugal, Italia, Inglaterra y España, al que se le atribuye el papel de inventor e introductor de este dulce en el resto de los países.


En una de esas recetas del s.XVII se utiliza el "agua de rosas" para hacer la compota de membrillo y para untar los moldes del membrillo, así que me he permitido la libertad de usar la romántica agua de rosas para perfumar el merengue de este bizcocho para la hora del té y de paso recordar que el membrillo era ofrecido por los griegos en las bodas a la diosa Afrodita y que las novias debían morder uno de estos frutos antes de dar el primer beso.



Bizcocho de membrillo y merengue:


Para la compota de membrillo:

2 membrillos
400gr de azúcar, más 40 gr.de azúcar
1/2 l. de agua mineral
2 cucharadas soperas de zumo de limón

Para el bizcocho:
3 huevos
200 gr.de azúcar
200 gr. de harina
1 sobre de levadura química
ralladura de un limón
90 ml. de leche
75 ml. de aceite

Para el merengue:
3 claras de huevo
3 cucharadas soperas de azúcar en polvo
unas gotas de "agua de rosas" (opcional)

Para la compota: En una cacerola hervir a fuego lento y con la tapa puesta, los membrillos con los 40gr. de azúcar y el agua durante una hora o hasta que estén tiernos. Pasada esta hora retirar del fuego y reservar el agua de la cocción. Pelar y cortar groseramente los membrillos y devolverlos a la cacerola (incluyendo la piel, las pepitas y los corazones) y llevar a ebullición. Añadir progresivamente el resto del azúcar y el jugo de limón y cocer lentamente unos 25 minutos o hasta que la compota esté de un color naranja intenso.Pasar por un colador fino y dejar enfriar en una fuente.

Para el bizcocho: Precalentar el horno a 180º. Separar las yemas de las claras y a continuación batir las yemas con el azúcar. Tamizar la harina y la levadura y agregar despacio a las mezcla anterior con la ayuda de una cuchara de madera o espátula. Añadir en tandas, la leche y el aceite sin dejar de remover con cuidado. Echar la ralladura del limón y mezclar todo. Batir las claras a punto de nieve y mezclar con la masa anterior. Verter en un molde de 22cm untado con mantequilla y espolvoreado de harina y hornear hasta que saquemos una brocheta limpia del centro del pastel y la superficie esté ligeramente dorada. Sacar del horno y dejar enfriar sobre una rejilla.

Para el merengue: Batir las claras a punto de nieve con un batidor eléctrico (podemos añadir unas gotas de limón o cremor tártaro) unos 3 minutos. A partir de ese momento ir añadiendo las tres cucharadas de azúcar batiendo a máxima velocidad, agregar unas gotas de agua de rosas y seguir batiendo un minuto más.

Cortar el bizcocho por la mitad o dos mitades y untar generosamente con la compota de membrillo. Cubrir la superficie del bizcocho con el merengue, introducir en el horno y gratinar unos 10 minutos hasta que empiece a dorarse.

Sacar del horno y servir inmediatamente con una buena taza de té!!!.



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