Creo que el origen de esa adicción al famoso rizoma, se forjó con la lectura de los libros de E.Blyton, en concreto con los libros de Los Cinco (The Fabolous Fives) y los fantásticos pícnics que les preparaba la Sra. Johnson con emparedados de jamón, tarta de cerezas, pastel de ruibarbo y la cerveza de jengibre que engullían justo un momento antes de enfrentarse con el maleante de turno.Años soñando con la mítica cerveza de jengibre me llevaron a que ése fuera uno de los primeros productos autóctonos que deseara probar en el Reino Unido, con el consecuente desagrado ya que no os voy a engañar, ésta no deja de ser una bebida sólo apta para iniciados por su peculiar gusto: o la amas o la detestas. No quiero saber el gusto que debe tener otra bebida que también gozó de gran popularidad durante la época victoriana, la bebida de diente de león y bardana (Dandelion&Burdock), cómo lo oís, y que se sigue fabricando, podéis comprobarlo en esta web especializada en bebidas de esa época.
Pero las bebidas con jengibre no son exclusivas del Reino Unido: Jamaica, África e Indonesia también tienen sus propias bebidas o cervezas de jengibre. Por ejemplo, en Indonesia se bebe un té de jengibre que se endulza con un jarabe hecho a base de azúcar y hojas de pandano, y en África hay diversas versiones con cítricos, fermentadas, especiadas y con piña como el Gemere o el Kadare, el té de hibiscus que a veces también se combina con el jengibre.
La cerveza de jengibre aunque está fermentada con levadura no es una bebida alcohólica y no tiene nada que ver con el Ginger Ale que es más oscuro, más dulce y más especiado. Para quien sea curioso y proclive a experimentos culinarios, aquí tenéis la receta:

Cerveza de jengibre:
6 cucharadas soperas de azúcar
3 cucharadas soperas de jengibre fresco rallado
2 limones
1'5 l. de agua mineral
1/2 cucharilla de c. de levadura seca de panadero
una botella de plástico de 2 litros vacía
Mezclar 1 cucharada de azúcar con la levadura y medio vaso de agua templada, tapamos el vaso con un paño y guardamos en un lugar oscuro y cálido. Echar el azúcar, el jengibre, el resto del agua y el zumo de dos limones en un cazo grande y cocer a fuego medio hasta que el azúcar esté disuelto, unos 20 minutos sin dejar de remover. Sacar del fuego y reservar.
Verter la mezcla de levadura en la botella de plástico y a continuación, colar el contenido del cazo y cuando esté "templado", ni frío, ni muy caliente para que no mate la levadura, lo vertemos también en la botella dejando un espacio de al menos 7 cm. hasta el tapón de la botella. (Este espacio lo dejamos porque la bebida fermentará produciendo gas y no queremos que la botella estalle o se abra).
Almacenar en un armario de cocina durante 48 horas. Pasado este tiempo refrigerar y servir. Abrir la botella con cuidado.

Gemere: Hervir 3 cucharadas de jengibre en polvo en 2 l. de agua mineral. Añadir una piña entera en trozos y 4 cucharadas de azúcar y dejar hervir junto a un trozo de canela en rama durante 1 hora. Sacar del fuego, agregar el zumo de tres naranjas y dejar enfriar toda la noche.
Para los que quieran una versión "rápida" y fresca: licuar un dado de jengibre de unos 3 cm., dos naranjas, dos limones y una lima. Verter en una jarra, endulzar con 4 cucharadas soperas de sirope de arce, añadir agua mineral con o sin gas, rodajas de naranja y lima, y unas hojas de menta fresca.


































