Tengo la desgracia de vivir en "suburbia", lugar con poca variedad de establecimientos de comida de cualquier tipo: en todos tienen lo mismo, en todos escasean los productos exóticos, en todos se ha inflado el precio exageradamente de cualquier cosa. Así que el único recurso que le queda a una entusiasta de la comida asiática como yo, es viajar a la gran ciudad a por uno de los ingredientes esenciales de esa cocina: la leche de coco.

Así que, mi regreso a suburbia suele ir acompañado de paquetes de noodles, especias picantes y extrañas, currys y algún P.S.I. ("paquete sin identificar" de vistoso envoltorio,¡hay que jugársela para descubrir nuevos sabores!) y sobretodo, un gran stock de leche de coco, latas y latas de leche de coco que cargo con infinita paciencia.Cuando quiero hacer algún postre y carezco de leche animal, siempre agradezco tener alguna de esas latas esperándome en el fondo del armario y me parece ideal para recurrir a ellas para cocinar un postre sin lactosa como este clafoutis de piña. Su consistencia es un poco cremosa, pero no confundir con la "crema de coco", de mayor densidad y muy, muy dulce, que suele utilizarse para flanes y otros postres asiáticos.

Clafoutis de coco y piña:
50gr de coco rallado
90gr de harina
150 gr de azúcar moreno
4 huevos
1 bote de piña en su jugo
40cl de leche de coco
2 cucharadas soperas de ron (opcional)
una pizca de azúcar avainillado
mantequilla
Precalentar el horno a 200º. Sacar las rodajas de piña, colar y cortar la mitad en dados y reservar varias rodajas enteras para decorar la superficie. Untar una fuente para horno o 6 moldes individuales con un poco de mantequilla y espolvorear con un poco de azúcar.
Batir los huevos con el azúcar y añadir la vainilla, la leche de coco, el ron y seguir batiendo.A continuación, repartir los trozos de piña por la fuente o moldes, verter la mezcla anterior y disponer las rodajas enteras por encima del clafoutis.
Hornear durante 40 minutos. Sacar el clafoutis o clafoutises, espolvorearlos con un poco de azúcar y gratinarlos 3 minutos o hasta que el azúcar se haya caramelizado.

Así que, mi regreso a suburbia suele ir acompañado de paquetes de noodles, especias picantes y extrañas, currys y algún P.S.I. ("paquete sin identificar" de vistoso envoltorio,¡hay que jugársela para descubrir nuevos sabores!) y sobretodo, un gran stock de leche de coco, latas y latas de leche de coco que cargo con infinita paciencia.Cuando quiero hacer algún postre y carezco de leche animal, siempre agradezco tener alguna de esas latas esperándome en el fondo del armario y me parece ideal para recurrir a ellas para cocinar un postre sin lactosa como este clafoutis de piña. Su consistencia es un poco cremosa, pero no confundir con la "crema de coco", de mayor densidad y muy, muy dulce, que suele utilizarse para flanes y otros postres asiáticos.

Clafoutis de coco y piña:
50gr de coco rallado
90gr de harina
150 gr de azúcar moreno
4 huevos
1 bote de piña en su jugo
40cl de leche de coco
2 cucharadas soperas de ron (opcional)
una pizca de azúcar avainillado
mantequilla
Precalentar el horno a 200º. Sacar las rodajas de piña, colar y cortar la mitad en dados y reservar varias rodajas enteras para decorar la superficie. Untar una fuente para horno o 6 moldes individuales con un poco de mantequilla y espolvorear con un poco de azúcar.
Batir los huevos con el azúcar y añadir la vainilla, la leche de coco, el ron y seguir batiendo.A continuación, repartir los trozos de piña por la fuente o moldes, verter la mezcla anterior y disponer las rodajas enteras por encima del clafoutis.
Hornear durante 40 minutos. Sacar el clafoutis o clafoutises, espolvorearlos con un poco de azúcar y gratinarlos 3 minutos o hasta que el azúcar se haya caramelizado.














