domingo 25 de octubre de 2009

Eat Dorset Food Fair 2009



En uno de mis retiros espíritu-gastronómicos habituales a Inglaterra, dí con la Eat Dorset Food Fair que se celebra cada año en los jardines de una mansión, Parnham House, en Beaminster, bajo una carpa que acoge lo más granado en productos y productores de esta región inglesa, Dorset.

El acontecimiento me sirvió para ratificar algo que ya conocía: que existe gastronomía británica y que el país posee unos productos fantásticos y en especial, esta región tan rural en la que se han asentado muchos productores para elaborar productos orgánicos y artesanales de alta calidad.



Sé que muchos continuaréis pensando: a) que estoy loquísima, b) que en Gran Bretaña se come fatal ,y en parte tenéis razón, no lo niego, lo bueno no es evidente, pero en este país las cosas van cambiando y os aseguro que vale la pena indagar un poco en la cultura culinaria británica en la que no todo son pies grasientos y baked beans on toasts chorreantes.



Entre los chefs que acudieron a la muestra se encontraba Mark Hix propietario del restaurante de ostras más famoso de la región, Hix Oyster and Fish House, y uno de los máximos defensores de la cocina tradicional británica.

Los Dorset Cereals que se pueden encontrar en España, bombones artesanales de la marca Chococo producidos en Purbeck, los excelentes quesos del Westcountry, bollería orgánica de la prestigiosa The Town Mill Bakery, ostras, unos magníficos salamis de jabalí, productos trufados, la fantástica carne de cordero local, multitud de chutneys, sidras de todos los sabores imaginables como pera o ruibarbo, extraños licores de bayas, christmas puddings artesanos, vieiras ahumadas, etc; y en fin cucurbitáceas a go-gó y más hortalizas de la zona como el apio-nabo y demás, todo procedente de cultivo biológico. En suma, una interesante muestra para desmitificar la mala fama culinaria del país.



jueves 3 de septiembre de 2009

Un día en la Barceloneta: bombas picantes

Tapas


El blog 1x unrühren bitte nos invita a que mostremos una receta que nos remita a la sensaciones del verano y que nos haga prolongar las vacaciones. Pues cuando quiero dilatar las vacaciones o darme una sensación instantánea de verano en mitad del invierno, lo que hago es visitar el barrio de la Barceloneta, en Barcelona, el barrio del mar.

En los días de sol, allí reina el jolgorio y el barrio es invadido por una muchedumbre, parte turistas, parte autóctonos, que buscan tumbarse un rato en la playa, dar un paseo en bicicleta, quedarse charlando en uno de los chiringuitos o ir de tapeo por los bares de la zona, sin lugar a dudas, los más castizos de la ciudad.


Tapas y chiringuitos

Me gusta perderme por ese barrio destartalado y laberíntico, con el mercado nuevo que irrumpe con su modernidad en medio de esas callejuelas llenas de ropa colgada, algún que otro pescador de tez arrugada y mucho esperpento suelto. Pero sobretodo, me gusta perderme buscando mis bares preferidos de tapas y probar en cada uno una tapa distinta, para después volver al chiringuito para mirar el mar nostálgicamente mientras bebo un mojito playero en vaso de plástico.

Si hay una tapa originaria de la Barceloneta esa es: la bomba picante. Inventada en el restaurante La Cova Fumada, consiste en una bola de patata con carne picante en el interior, y acompañada de salsa para bravas. Ya véis porque se llama bomba, nada mejor que una caña muy fría para sofocar el picante de estas bombas.


Tapas

Bombas picantes:

4 patatas grandes
leche
mantequilla
200gr de carne magra picada
Tabasco
pimientos del piquillo
pan rallado
1 huevo

Sofreír la carne picada con el Tabasco a gusto y una pizca de sal, escurrir bien, reservar. Hervir las patatas en agua y sal. Dejar evaporar el agua de las patatas para que las patatas queden bien secas y podamos hacer un puré de patatas bastante sólido. Pasar las patatas por el pasapuré y mezclar con un poco de leche y mantequilla. Salpimentar y dejar enfriar.

Extender un poco de puré de patatas en la palma de la mano y en medio disponer un trocito de pimiento del piquillo y una cucharada de la carne picada. A continuación, envolver con el puré de patata y darle forma redondeada.

Dejar reposar las bombas 10 minutos en el refrigerador.
Pasar las bolas por huevo batido y pan rallado. Freír con abundante aceite hasta que queden doradas.

Servir con salsa para patatas bravas y mahonesa o alioli.





Bombas picantes