11.19.2014

Brioches de cacao y leche de coco




Ahora que definitivamente el frío se ha instalado entre nosotros después de unos meses en los que parecía que no iba a parecer nunca, después de los primeros resfriados y gripes, el horno de casa no para, es el tiempo del comfort food y de las largas fermentaciones y cocciones.

Para empezar justo con eso, con el tiempo de las fermentaciones, escojo unos panes enriquecidos curiosos por que en vez de llevar leche de vaca se hacen con leche de coco lo que le confiere al brioche un ligero sabor de coco muy peculiar y que casa muy bien con el relleno de crema de chocolate. La receta está extraída de un blog excelente, Le Pétrin, repleto de viennoiseries para aquellos que les encante amasar y hornear masa dulces.





BRIOCHES DE CACAO Y LECHE DE COCO

500gr. de harina
20gr. de levadura fresca
50gr. de azúcar
8gr. de sal
200gr. de leche de coco
2 huevos
125gr de mantequilla pomada

Relleno de cacao:

20gr de azúcar
25gr. de cacao en polvo sin azúcar
40gr. de leche de coco
50gr. de chocolate negro 70% rallado

Disolver la levadura en dos cucharadas soperas de leche de coco. Mezclar con la harina tamizada en una ensaladera, a continuación añadir el azúcar, la sal, y los huevos ligeramente batidos con el resto de leche de coco.

Amasar durante 5 minutos y añadir progresivamente dados de mantequilla a temperatura ambiente a la masa. Amasar hasta que la masa ya no presente grumos y la mantequilla esté totalmente integrada. Dar forma de bola a la masa, colocar dentro de una ensaladera, cubrir y dejar fermentar durante 1 h. o hasta que la masa haya doblado. Precalentar el horno a 180º.

Para preparar el relleno de cacao mezclar el azúcar y el cacao el polvo, calentar la leche de coco y disolver en ella el chocolate en virutas. Mezclar con la crema anterior y dejar enfriar.

Tras una hora de fermentación, desgasar la masa y estirarla con un rodillo sobre una superficie de tal manera que alcance un grosor de un centímetro y tenga una forma rectangular. Untar con el relleno de cacao, doblar la masa sobre sí misma formando un cuadrado. Cortar tiras a lo largo de 1'5cm de ancho, retorcerlas y dar forma de espiral o turbante. Transferir a una placa de horno con papel de hornear.

Pintar con yema de huevo, espolvorear con granos de azúcar. Tapar con un paño y dejar fermentar 20 mints. o hasta que los espirales hayan doblado su volumen. Hornear de 15 a 20 mints o hasta que estén dorados y hechos por dentro.



11.16.2014

El Nacional

                                                                             


En estos momentos, la nueva sensación gastronómica en la ciudad es El nacional. Al inicio del Passeig de Gràcia, es decir en el mismísimo centro de la ciudad y accediendo a él a través de un escondido pasaje, se abre un espacio monumental sólo para disfrute de los sentidos.


Dentro de una amplia nave de finales del XIX se ubican diversos restaurantes y barras para poder degustar todo tipo de platos. Empezando por lo más sofisticados como la barra de coctel y la de ostras, pasando por la de tapas, el queso, el jamón y las conservas, hasta el pescado que se subasta o la brasserie, o el espacio de café y desayunos.

El Nacional es un concepto de ocio gastronómico apoteósico, sofisticado y que sorprende en tiempos de crisis por su grandiosidad.


La decoración es un proyecto más del interiorista Lázaro Rosa Violán, ese hombre, sin duda talentoso, pero que parece estar decorando él sólo todos los restaurantes de la ciudad. Y es que Barcelona es una ciudad que cuando uno triunfa, se le encarga todo le encargable.

Sin ir más lejos, dos de mis últimos posts, La xocolatería by Oriol Balaguer y el  Hotel Praktik  Bakery, son también proyectos suyos. La ciudad corre el riesgo de caer en tener multitud de locales con ese estilo ecléctico a veces con aires parisinos, otras veces con estilo más propio de Manhattan, siempre impresionante y pomposo, que en ocasiones me resulta impostado y artificioso.


En general esta primera visita rápida a El nacional para aplacar mi curiosidad, me dejó con  la sensación de estar comiendo en el Food Hall de Harrod's o en una especie de Las Vegas gastronómico en la que en la tabla de quesos que pedí por 10€ importaba más el estilismo que otra cosa.

¿Qué opináis vosotros?,  ¿Qué os ha parecido?.


EL NACIONAL 
Passeig de Gràcia 24
M. Pl.Catalunya

11.09.2014

Van Van Market - Mercantic



Este fin de semana, 7, 8 y 9 de Noviembre, se ha celebrado la segunda edición del Van Van Market, esta vez en el recinto de Mercantic, en Sant Cugat del Vallès.

Ya hace unos años que conceptos como el Street Food (comida callejera) o los Food Trucks, las tradicionales furgonetas de comida para consumir in situ, son tendencia gastronómica. Aunque aquí la normativa impide que este tipo de negocios proliferen, a excepción de las tradicionales churrerías, iniciativas como el Van Van reúne y da a conocer a algunos de estos negocios, que al no poderse instalar en la calle, se dejan ver en eventos, ferias, conciertos, bodas, etc. 



En esta ocasión el Van Van mercado gastronómada se ha emplazado en el recinto de Mercantic, un mercado de anticuarios y brocantes que con el tiempo se ha ido decantado hacia el coleccionismo vintage  y que conjuga a la perfección con el estilo retro-hipster de las caravanas y furgonetas del Van Van.

Así que entre muebles suecos de los años 60, vinilos, y bicicletas recuperadas y todo tipo de objetos curiosos podías degustar especialidades de diferentes procedencias y para todo tipo de paladares, eso sí, siempre comida de calidad, de temporada y hecha al momento.



Entre las 15 de cocinas móviles que se esparcían por el mercado,se podía catar desde propuestas aparentemente más tradicionales como las pizzas en Pizza Truck, los hot dogs ideados por el  chef Paco Pérez para La Carletta, las croquetas de Reina croqueta, las butifarras y estupendas chips de Mr.Frank and the Butis y los sandwiches de pollo de la caravana de  El xiringuito de Mercantic.


O propuestas más exóticas como los ceviches nikkei de Ceviche 103, los noodles y dumplings de Mosquito, la cocina tex-mex de Eureka Street Food y los pad-thai y curries rojos de El Petit Bangkok.

Caravan Made ofrecía unos deliciosos bocadillos de cerdo y jengibre, de curry de pollo con leche de coco y espinacas,  con hamburguesa vegetariana o unas chips de yuca gloriosas. Pero la opción que más me impresióno fue la del Rooftoop Smoke house, que cada veinte minutos ahumaban sus propias caballas en una barrica, para elaborar su emparedado de caballa, remolacha y mahonesa de hierbas, superado por su otra propuesta de ternera curada, con apio-nabo, mostaza y crema fresca, uno de los mejores que bocadillos que he comido.


Si querías postre podías hacer una larguísima cola para comer uno de los crepes de Creperie de Marione o ponerte en otra para probar uno de los grandes descubrimientos de este evento: las berlinas o muffins con crema quemada que tostaban delante tuyo y que perfumaban todo el mercado y que podéis ver en mi instagram.  Procedían de Pa natural, al igual que el chocolate caliente que servían y unas cocas, chocolate y pan artesano de primerísima calidad.

Lo único que se ha echado en falta es un truck de café y té, deambular entre las caravanas con un buen chai caliente en la mano hubiera sido perfecto. En suma el mix de mercado vintage más los food trucks de comida ha resultado ser una combinación perfecta que esperamos que se repita más veces.




VAN VAN MARKET 

Facebook (para próximas fechas y emplazamientos)

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